El sector de las sociedades laborales que son a su vez Centros Especiales de Empleo, especialmente vinculadas a la Asociación de Sociedades Laborales y Economía Social de Cataluña, Asescat, denuncia el impago de las subvenciones que la Generalitat debe abonar de manera obligatoria a estas empresas de especiales características. Desde enero, y tal como marca la normativa, deberían haber cobrado el 50% del salario mínimo interprofesional. El responsable de este negociado, el director general de Economía Social, Tercer Sector, Cooperativas y Autoempresa de la Generalitat, Josep Vidal, atribuye el impago a que se están negociando un nuevo sistema de distribución de ayudas. Los representantes del sector, entre los que se encuentra el presidente de ASESCAT, José Antonio Canillas, opinan que nada tiene que ver la negociación con el impago, y denuncian que los centros especiales de empleo están en situación límite, “si nos cortan esa vía de ingresos las empresas claudican”. Canillas informa que sólo en el ámbito de las empresas que están asociadas a ASESCAT, la repercusión de esta situación podría estar afectando a un colectivo superior a los 120 trabajadores.

ASESCAT y la Fundación Marpi han promovido un manifiesto de apoyo a este sector, en el que destacan que en Cataluña existen 208 CET y una plantilla de 14.000 trabajadores especiales en España hay 2.700 CEE y 60.000 trabajadores especiales contratados. La deuda contraída con Fundació Marpi de enero a junio de 2017, asciende a 171.000 euros, la de todo el sector, teniendo en cuenta que en Cataluña hay contratados 14.000 trabajadores, es aproximadamente de 30.000.000 euros, según las mismas fuentes.